Allá por la segunda década del siglo XX, nacieron las octogenarias de hoy. Mujeres de historia, han conseguido ser pasionarias de futuro. En sus venas atrás queda la lucha, y en sus recuerdos, monarquía, dictadura, república, dictadura y democracia son los pasos de cada una de sus historias.
Conozco a una de ellas, una de esas octogenarias que aún viva muestra tristeza en los ojos. Esa señora de la que os hablo, ha sido amante y amiga, madre y hermana, tía y abuela, pero sobre todo, ha sido mujer andaluza.
Ella, que como muchas otras, pudo contra el tiempo, el viento y la marea conservadora. Y aún siendo madre y viuda, haciendo lo que mejor sabía, alimentó a miles de hijos montillanos que crecían junto al colegio “del coto” de Montilla. Dio vida y amor, y se forjó un carácter de acero para ser fuerte ante la pantanosa lluvia de tierra.
Y aún emigrando a tierras más prósperas, siempre con Andalucía presente. Orgullosa de su seseo y de su don cordobés. Una mujer de bandera; verde, blanca y verde. Ese verde esperanza, que ha conseguido mantenerla en vida.
La mujer andaluza, mujer luchadora. Mujeres de futuro, como mi abuela.
Por tantas esas mujeres que se niegan a creer en el conservadurismo y luchan por el progreso de los suyos, ¡Feliz día Internacional de la Mujer trabajadora!
Como anécdota a este precioso día homenaje, fue en el año 1909 en Estados Unidos, cuando el Partido Socialista de Estados Unidos celebró el primer día Internacional de la Mujer trabajadora. Se celebró el 28 de febrero, día que coincide con la festividad de mi tierra, Andalucía.
Un saludo. Antonio Ligero.






