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25M, La resistencia andaluza.

La mujer andaluza

Allá por la segunda década del siglo XX, nacieron las octogenarias de hoy. Mujeres de historia, han conseguido ser pasionarias de futuro. En sus venas atrás queda la lucha, y en sus recuerdos, monarquía, dictadura, república, dictadura y democracia son los pasos de cada una de sus historias.

Conozco a una de ellas, una de esas octogenarias que aún viva muestra tristeza en los ojos. Esa señora de la que os hablo, ha sido amante y amiga, madre y hermana, tía y abuela, pero sobre todo, ha sido mujer andaluza.

Ella, que como muchas otras, pudo contra el tiempo, el viento y la marea conservadora. Y aún siendo madre y viuda, haciendo lo que mejor sabía, alimentó a miles de hijos montillanos que crecían junto al colegio “del coto” de Montilla. Dio vida y amor, y se forjó un carácter de acero para ser fuerte ante la pantanosa lluvia de tierra.

Y aún emigrando a tierras más prósperas, siempre con Andalucía presente. Orgullosa de su seseo y de su don cordobés. Una mujer de bandera; verde, blanca y verde. Ese verde esperanza, que ha conseguido mantenerla en vida.

La mujer andaluza, mujer luchadora. Mujeres de futuro, como mi abuela.
Por tantas esas mujeres que se niegan a creer en el conservadurismo y luchan por el progreso de los suyos, ¡Feliz día Internacional de la Mujer trabajadora!

Como anécdota a este precioso día homenaje, fue en el año 1909 en Estados Unidos, cuando el Partido Socialista de Estados Unidos celebró el primer día Internacional de la Mujer trabajadora. Se celebró el 28 de febrero, día que coincide con la festividad de mi tierra, Andalucía.

Un saludo. Antonio Ligero.

¡Feliz 2012!

Hace 365 que comenzó el año 2011. Históricamente el año 2011 será mucho más importante que sus antecesores, y posiblemente, que sus venideros.

Recuerdo muchos de los acontecimientos que se han sucedido de forma escalonada en este año. Me gustaría analizar los que yo creo que han marcado un antes y un después social y políticamente.

En primer lugar, el Reino de Japón sufrió el terremoto más atroz de su historia. Provocó un tsunami y una crisis nuclear en el este del país. La cuantía de pérdidas humanas es lamentable, siendo cifras a mi juicio escalofriantes.
Lo sucedido en Japón, al igual que en otros lugares nos hace mucho más vulnerables. A pesar de vivir en la segunda década del siglo XXI, los efectos de catástrofes naturales siguen siendo los mismos que hace 50 años. Diremos más, no hemos sidos capaces de escarmentar de hechos similares como Chernóbyl o los tsunamis del sur del pacífico, si no que incurrimos en situaciones para que catástrofes de este tipo, tanto naturales como humanas vuelvan a repetirse. Una vez más, la vulnerabilidad del ser humano.

En pleno invierno, vimos como el despertar de los pueblos del norte de África nos hacían recordar otros tiempos, en los que más al norte también luchamos por nuestra libertad. Y sólo fue eso, ver como occidente temía al poder de los pueblos, y rechazó aquello que tanto antes había amado. Sus líderes, ahora condenados, expatriados o incluso, asesinados, forman parte del pasado. Aún continúa la primavera árabe, muchos son libres, otros lo conseguirán, y muchos otros, nos vamos convirtiendo en esclavos perpetuos de los mercados.
¡Felicidades! Felicidades a todos los ciudadanos que han luchado este año por su libertad, porque en vuestra semilla, está la esperanza del resto.

El Mayo español. En mayo de 2011 suceden tres acontecimientos importantes. Tres acontecimientos por cierto, con los que he derramado alguna que otra lágrima o ilusión.
Vuelve a ser la madre tierra protagonista. Lorca es sacudida por un terremoto que conmueve a la amplia mayoría de la sociedad. Por unos días todos fuimos Lorquianos. Todos sentimos dolor, y al mismo tiempo, en plena campaña electoral, fueron muchos los que fueron a fotografiarse con ese dolor. A día de hoy según distintos reportajes, muchos lorquianos aún no han visto cumplir ninguna de las promesas de aquellos que tan bien salían en las fotos, mucho menos, caer ningún miserable y tan necesario euro que les devolviese la ilusión.
Al mismo tiempo, millones de españoles salíamos de nuestras casas. Algunos hablaban de clase política, otros sistemas, yo salí, apresado por el yugo de la economía. Me siento vasallo de otro sistema, y a pesar de no estar en la Edad Media, siguen sus señoritos en otros caballos, siguen los nobles y las princesas, y sigue el pueblo llano y los burgueses. Unos más y otros menos, pero los llanos ahora son pueblo plano. El efecto se extendió al mundo, y la indignación provocó que España no fuese solamente fiesta, paella o toros. Despertábamos curiosidad y creamos nuestro propio Mayo del 68. Nuestro Mayo del 2011. ¿Efectos materiales? Simples guiños en programas electorales, movilización, un escaño más en el Parlamento Andaluz y unas mayorías aplastantes de la derecha y ultraderecha en casi todas las administraciones.
Ese mismo mayo, el PP en Montilla ganaba unas elecciones municipales por primera vez en nuestra corta historia democrática. Mi decepción fue mayor porque me comprometí a luchar con ilusión y proyecto por mi municipio siendo miembro integrante de la lista electoral del PSOE-A de Montilla. Guardo preciosos recuerdos, y una humildad enorme de mi agrupación y de la mayoría de sus miembros. En especial, de Rosa Lucía Polonio, candidata y anterior alcaldesa. Mujer y socialista como pocas y de dignidad infinita.

Llegó el verano, y con él, un miembro de la ultraderecha europea asesina a decenas de jóvenes socialdemócratas noruegos. Ese mismo día compartía unos días de vacaciones en Madrid con unos amigos y el miedo frío al sentir que aquellos que como tú que creen en unas ideas son asesinados por ello te hace fuerte y vulnerable al mismo tiempo. No existe ninguna justificación. Lección impecable del pueblo noruego, humildad y dolor.

La visita del Papa mostró la parte más rancia de un Ministerio del Interior que se alejaba de todo aquello que como socialistas propugnaban. Aún recuerdo los vídeos de miembros de prensa siendo golpeados fuertemente por miembros de la policía nacional. ¡Lamentable! Una decepción más del gobierno que meses después se despediría.

Y así ocurrió, el 20 de noviembre de 2011 Alfredo Pérez Rubalcaba llevaba al PSOE a su mayor escalabro electoral. Una crítica interna inexistente, sumada a una gestión lamentable de algunas políticas en el último año y una crisis económica y financiera internacional, hacen que el PSOE pierda 59 diputados en sólo 4 años y que no exista ninguna responsabilidad orgánica por parte de ningún miembro del partido en el que milito.

Esa sin razón de crítica hace que las bases del PSOE se indignen de la misma manera que sus ciudadanos. Se convoca Congreso Federal para designar a un nuevo Secretario General sin ni siquiera construir una base ideológica que nos devuelva al camino y que no nos pierda en cualquier deriva.
José Antonio Griñán es nombrado candidato del PSOE a la Junta de Andalucía con total conocimiento de la probabilidad de su estrepitosa derrota en mi tierra. Miles de militantes, aún conociendo la situación lo respaldan. Y hasta aquí puedo leer.

Termina el 2011. Año en el que he amado, he soñado, he llorado, he sufrido y sonreído. Año que no he esperado, y que en el plano personal pasará sin pena ni gloria. Me han decepcionado, pero más lo habré hecho yo. Y entiendo que la vida seguirá su propio cauce y que el 2012 llegará muy probablemente cambiándonos a todos.
Yo al 2012 ya le estoy sonriendo, que dicen que es como hay que entrar en el año, sonriendo y soñando al mismo tiempo. Lo haré por los míos, por los que están y por los que se fueron. Por el regalo que la vida le ha vuelto a dar a mi familia en forma de salud, y porque cada uno de los que me leen puedan seguir soñando. Como siempre utópicos pensadores… ¡Feliz 2012! Los mejores deseos desde el sur de Córdoba.

PD: A las 00:00 buscad una estrella en el cielo, y dejaos guiar. Sed pacientes y sobre todo, amad.

Antonio Ligero.

Andalucía

Tierra de sueños y anhelos, tierra de cultura y folklore, tierra sometida durante años al yugo de la servidumbre y de la subsariedad, tierra que se ha construido así misma gracias al trabajo de sus mujeres y hombre. Esta es la historia de nuestra Andalucía, esfuerzo y superación que, un 28 de febrero la situaban en la vanguardia del diseño de Estado que conformaba la Constitución de 1978.

Ser andaluza o andaluz es mucho más que un gentilicio, es un sentimiento de pertenencia a una comunidad, nunca excluyente y siempre dispuesto a compartir. Se trata de un estatuto de derechos y deberes que identifican a un pueblo con la tierra a la que ama. Seamos o no Andaluces, Andalucía nos quiere.

Hace una treintena de años desde que nuestra Comunidad consiguió acceder a la autonomía por la vía que diseñaba la Constitución en el artículo de 151, y hoy, nuestra Comunidad es una tierra de oportunidades y futuro que se sitúa en la punta de lanza de las políticas sociales, así como de la innovación y del desarrollo en Europa.

La universalización de la educación para todos/as las ciudadanas andaluzas y el fin del analfabetismo que había perseguido a nuestros abuelos y abuelas, un servicio de salud moderno y garantizado que apuesta por la asistencia y la investigación, sin olvidarnos de la red de carreteras, ferrocarril e infraestructuras que unen a las ocho provincias de Andalucía y que facilitan la movilidad de quienes se acercan a nuestra tierra, han cambiado la imagen de Andalucía y nos han convertido en una comunidad de primera.

Aún nos quedan retos por conquistar, hemos de apostar por un modelo económico basado en la excelencia tanto educativa como  formativa que nos permita articular nuestro crecimiento en el desarrollo sostenible. La crisis ha desechado la cultura del ladrillo y ha roto con la especulación y el liberalismo sin control ni límites. Nosotras/os hemos de ser los primeros que apostemos por la iniciativa y el emprendimiento que, como hicieron nuestras madres y padres enriquezca a nuestra tierra.

Andalucía nos quiere sin tener en cuenta que vivamos aquí o fuera de ella, si nacimos aquí o llegamos por el devenir de nuestra vida. Para Andalucía sus hijos e hijas, son todas y todos aquellos que han trabajado y que trabajen por ella allá donde se encuentren y, que siempre llevan en su corazón el sentir de una tierra luchadora que, ante todo, apuesta por la ciudadanía.

Antonio Ligero.

Andalucía es mucho más.